André Hambourg

Francia, 1909 - 1999
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Wally Findlay Galleries empezó a representar a André Hambourg en 1963. Sus exhibiciones a lo largo de los años en las galerías de la Wally Findlay de Nueva York, Chicago, Palm Beach y Beberly Hills, le añadieron fama y estatus en el mundo del arte.

Durante su vida pocos artistas han conseguido la fama internacional que fue otorgada a André Hambourg, distinguido laureado del arte contemporáneo francés. Sus pinturas figuran en más de cincuenta museos en Francia y otros países, y coleccionistas privados de todas partes del mundo han adquirido sus luminosas marinas y escenas de playa, sus poéticas composiciones de Venecia, sus paisajes y bodegones - obras que trascienden brillantemente el arte del Impresionismo. Su nombre y obra figuran junto a los más renombrados artistas del arte francés.

André Hambourg es un raro talento creativo, un artista completo. Aparte de sus oleos, pasteles, acuarelas y dibujos, ha desarrollado una envidiable reputación en el campo de la litografía, gravados, cerámicas, decoraciones murales e ilustraciones para lujosas ediciones de libros de autores tan importantes como: Saint-Exupéry, George Duhamel, Sully Prudhomme, Henry de Regnier, Henry de Montherlant, Josep Kessel y muchos otros. Año tras año, celebra exposiciones individuales en París, Honfleur, Cagnes-sur-Mer, Bruselas, Londres y Norte de África.

Como uno de los más honorados artistas, Hambourg recibió el más alto tributo de su país en 1951 - La Cruz de Caballero de la Legión de Honor - que le entregó Vincent Auriol, Presidente de la República Francesa, en una recepción en su honor en el Palacio del Elíseo. En 1961 fue nombrado Oficial de la Legión de Honor por André Malraux. Entre una impresionante lista de premios y honores, también obtuvo la Cruz de la Guerra, concedida por sus servicios durante la guerra de 1939 a 1945, y otro tributo de particular distinción, en 1961 la Grande Médaille de Vermeil de la ciudad de París.

André Hambourg nació en París en 1909. Empezó su carrera de arte en la Escuela Nacional Superior de las Artes Decorativas donde estudió escultura en el estudio de Niclausse. En 1927 se matriculó en la Escuela Nacional de Bellas Artes estudiando pintura con Lucien Simon, Zbrowski, Modigliani y Soutine le presentaron a Henri Bénézit, quién organizó su primera exposición individual importante en París en 1928. Desde entonces empezó a exponer en los Salones importantes de París.

Con sus amigos Francis Grüber, Bravo, Launois, Garbell, participó en el movimiento artístico de Montparnasse. Derain, Friesz y Kisling le animaban. En 1930, celebró su segunda exposición individual en París, y en 1931 su creciente popularidad le facilitó el ser nombrado miembro del Comité del Salón Independiente del Arte Francés y del Salón de Obra Única. Su tercera exposición individual en París en 1932 pudo ser el final de la primera fase de su obra. Se puede pensar en André Hambourg como un sensible interprete de la costa de Normandía o de los canales de Venecia, pero para llegar a este estadio, su vida y trabajo tuvieron que pasar por muchas fases formativas.

En 1933, Hambourg recibió el primer reconocimiento de su carrera. Fue galardonado con el Premio de la Villa Abd-el-Tif y, como resultado, viajó al Norte de África por primera vez. Desde 1933 a 1935, pintó en el sur de Argelia y celebró exposiciones individuales en París, Argelia y Orán.

Después de su servicio militar en 1936, Hambourg ejecutó un gran mural para el Pabellón Argelino en la Exposición Internacional de París de 1937, por lo cual fue Laureado por la Exposición. A lo largo de 1939, estuvo pintando en Marruecos y en aquella época exhibió ochenta pinturas en una exposición individual en el Museo de Ultra-Mar en París, al mismo tiempo que exponía en África del Norte.

El mismo año fue movilizado en África del Norte como reportero militar y artista para la «Free French Forces», trabajando en el periódico Journal du Comissariat à la Guerre.

Misiones especiales de combate le llevaron a apuntarse como corresponsal de guerra en 1944 con la plantilla de aliados SHAEF. En este cargo participó en la campaña de Francia, el frente Atlántico, Alsacia y Alemania. Como resultado de estas experiencias, escribió e ilustró dos libros que aparecieron en 1947: Berchtesgaden-Party y D'Alger à Berchtesgaden. En 1944, también fue nombrado el primer delegado francés para la «Four Arts Aid Society», y por sus contribuciones a los artistas franceses en el tiempo de la liberación de Francia; fue nombrado Caballero de la Orden de la Salud Pública.

Por su carrera en la «French Army and Navy» recibió no solamente la Cruz de Guerra, sino también el honor de Laureado del Salón de la Marina, Pintor Honorífico de la Armada y Pintor Oficial del Ministerio de Marina.

En 1946, Hambourg reanudó su carrera pictórica. Había pasado muchos años trabajando y experimentando la luz. Entonces empezó a cambiar su percepción del color, y en 1957 hizo su primer viaje a Venecia donde alcanzó su completa transición. Un año más tarde exhibió sus pinturas de Venecia en París. El movimiento, el color y el encanto de Venecia vivían en aquellas obras.

A lo largo de los sesenta, Hambourg viajó extensamente, visitando Londres para una exposición individual, yendo a Marruecos donde ilustró La Rose de Sable por Henry de Montherlant; a Líbano y Turquía en el crucero Colbert, esponsorizado por el Ministerio de la Marina Francés; a Venecia donde dibujaba y pintaba. Durante el verano de 1964, Trouville-sur-Mer le honoró con su primera más importante exposición retrospectiva de su obra desde los años 1927 hasta 1964.

En 1967 Hambourg hizo su primer viaje a Israel y su estancia en Jerusalén tuvo una gran influencia para él. Allí ilustró Terre d'Amour et de Feu, por Joseph Essen. Cuando volvió a Francia, una exposición de sus ilustraciones para La Rose de Sable fue presentada primero en París y más tarde en Toulouse.

Hasta 1970 viajó extensamente por todo el mundo, desde Europa hasta Israel, Rusia, África, exponiendo y recibiendo honores en todos los lugares que visitó.

En 1971 volvió a viajar a la Costa de Marfil, y en 1972 fue a los Estados Unidos, Bélgica, Holanda y Luxemburgo. En los Estados Unidos celebró su primera exposición individual en la galería Wally Findlay de Palm Beach. El mismo año recibió un honor especial - el de ser escogido para pintar un monumental mural para la Cámara de Audiencias de la nueva Corte de Justicia Europea en Luxemburgo. En Enero de 1973 esta obra panorámica fue presentada en una ceremonia de inauguración en el Ayuntamiento con asistencia del Presidente de Luxemburgo, Robert Lecourt, y el Duque y Duquesa de Luxemburgo.

Al principio de su carrera, Hambourg empezó a exponer en los Salones de París, empezando con su primera exposición en el Salón de las Tullerías en 1929 y siguiendo el Salón de los Independientes, El Salón de Otoño, Los Pintores Testimonios de su Tiempo, El Salón del Dibujo, el Salón de la Pintura y el Salón de las Tierras Latinas. En 1962, se filmó un documental sobre su vida y obra titulado André Hambourg, the Painter. También fue protagonista de dos libros:Hambourg por Michel Droit, y André Hambourg por André Flament, con un prefacio de Raymond Cogniat. Una cantidad tan grande de críticos de arte han evaluado y escrito sobre la obra de André Hambourg que incluso una lista parcial de sus nombres seria interminable: Germain Bazin, Maximilien Gauthier, Max Pol Fouchet, Waldemar George, Raymond Cogniat, Pierre Descargues, André Warnod, Jean-Paul Crespelle, Raymond Charmet, Marcel Mithois, Dr. C. Lévêque, Guy Dornand, Jacqueline Colliex, René Barotte.

Para apreciar el arte de Hambourg, se debe comprender su desarrollo y transición desde las primeras telas oscuras, las escenas conflictivas y la repente percepción de la luz, en los paisajes en cuya belleza puede descansar la mente, en fantasías sin reserva. En toda su amplia gama de viajes, Hambourg llevó su propio ambiente artístico con él. Venecia, París, Honfleur, incluso Londres tienen el mismo clima espiritual y artístico para Hambourg. El color asume la misma importancia y proporción, y la luz, la del Norte de África o la del Mediterráneo, acentúan su impacto y su detalle. Con este cambio de énfasis sus escenas difieren de las primeras pinturas, no en sensibilidad, pero sí en percepción y en alma. Es la transitoria, la inmensa mutabilidad universal del mundo y del cielo lo que le motiva incesantemente.

Normandia y Venecia reflejan este dramático cambio. Hambourg transformó estas escenas en sus telas en un mundo espontáneo; el mínimo toque de color es un sugerimiento más que una forma. Un pintor de atmósfera, debe conocer los elementos que caracterizan su trabajo, lo que le ayuda a armonizar los árboles con sus reflejos en el agua, el barco en el mar, la figura humana en la arena. Todo está vivo, no sólo las figuras en una playa, también el agua, la arena y, encima de todo ello, el cielo que cambia de atmósfera de una tela a otra. La relación del mar y del cielo, los vientos y las olas son temas poéticos. El aire se mueve libremente en medio de las nubes; se siente no sólo el movimiento sino también el viento. Si Boudin y Jongkind tienen un sucesor, el único contendiente es Hambourg.

La vida en todas sus facetas fue siempre la pasión de Hambourg en su obra. En el desarrollo de su arte, quizás no fue tanto la vida sino su percepción de ella lo que convirtió al pintor triste que había sido, en el pintor actual, alegre, dinámico con constante y renovada creación. André captaba el color en su particular momento y lo magnificaba en una dinámica mutabilidad. A través de sus propias reacciones ante la vida y la espontaneidad del contacto humano, Hambourg legó al mundo lo que el mundo espera de un artista: la posibilidad de renacimiento.

Obra

Le beau yacht a marée haute
André Hambourg
Le beau yacht a marée haute
Óleo sobre tela
35x27 cm.
Temps Frais, sur la Plage
André Hambourg
Temps Frais, sur la Plage
Óleo sobre tela
65x81 cm.