Mary Sipp-Green

«Son pinturas para ser vividas. Íntimas y neblinosas, con los mínimos contornos, ellas atraen al espectador, envolviéndole como en un sueño. Son formas suficientes como para sugerir un paisaje , una marina o unos árboles sacudidos por una tormenta. La hora del día parece ser el crepúsculo o justo antes del amanecer. Por encima de todo está la luz, luz radiante, luz emergiendo de las sombras. Mary Sipp-Green ha evolucionado su arte experimentando durante un cuarto de siglo de pintura hasta el día de hoy. Su destacable calidad no pasa inadvertida. Lo más remarcable para mí, es su especial sensibilidad emergente. Dicho de otro modo, su visión parece encontrar su camino, más desde el fondo que en las formas superficiales...Sus pinturas ofrecen paz y una delicada serenidad.» S. Lane Faison, Jr. - Director Emeritus - Williams College Museum of Art - Williamstown, MA
Los cielos de Mary Sipp-Green son su sello, sus manchas de color poseen una percepción fuera de lo meramente visible. Mary es excelente describiendo el campo que la rodea. No son sólo las calidades tangibles que están representadas en su pintura, es la suave inmersión en los recuerdos de un lugar.
«Cuando empecé a pintar, pintaba las cosas cómo las veía, muy reconocibles, muy reales...después de ocho años, sentí que había más que decir bajo la superficie real de las cosas... Necesitaba sacar más de una pintura, profundizar más en ella. Estuve buscando una nueva dirección.» Esto fue sobre 1990.
«Estaba paseando en un prado, donde me había paseado muchas veces anteriormente. Era una campiña verde con un granero gris. Aquel día en particular, el prado se transformó en dorado, cubierto de pequeñas flores doradas y con la luz, el granero se convirtió en color púrpura. A partir de esta experiencia pinté «Dusk on Goldenrod», una obra que considero un trabajo de transición.»
El padre de Mary Sipp-Green era artista y tenia estudio en Nueva York donde ella dibujaba y pintaba cuando niña. Mary asistió al (Fashion Institute of Technology) de Nueva York donde estudió dibujo de indumentaria. Durante años tuvo una boutique de moda en Greenwich Village. Finalmente se trasladó con su familia a Berkshires. Mary decía «Decidí que necesitaba pintar... Necesitaba ver cómo podrían ser mis pinturas, y sabia que me arrepentiría si no me daba esta oportunidad.»
Mary Sipp-Green ha admirado siempre la última obra de George Inness, el trabajo de Albert Pinkham Ryder y James Whistler, la espiritualidad de Rothko y algunos de los pintores Luministas.
Wally Findlay Galleries está orgullosa de presentar a Mary Sipp-Green, este gran talento de Massachusetts.
